Puntaje
4/5Destacado

Seis años. Después de su concierto de despedida en 2011, James Murphy vuelve a hacer de las suyas con un single que es doble lado-A. “Call the Police”/”American Dream” serán ambos parte de su próximo álbum de estudio (siete años después de “This is happening”), y lo cierto es que dan razones suficientes para emocionarse. El disco promete y mucho.

We all know this is nothing” comienza Call the Police, una especie de himno político que tiene claros ecos musicales de Bowie en la era de Berlin. Nada alcanza o parece ser suficiente. Ni para llenar la ansiedad de sus seguidores, ni para cambiar el conflictivo contexto socio-histórico que nos toca. Sin embargo, es algo: un bajo potente, una guitarra cada vez más distorsionada y una letra cada vez más incisiva. Si bien la elección de Trump como presidente resulta icónica y la alusión más cercana a la temática propuesta, el mundo giro violentamente hacia la derecha y la crisis parece, lejos de terminar, profundizarse. En el mundo, como en la canción, reina la confusión. Ante esto, el final nos plantea el caos, la rebelión, la antropofagia simbólica y económica de los ricos: “Just call the police/the first in line/they’re gonna eat the rich”.

American dream es, sin embargo, el single del que realmente me interesa hablar. Mediante la repetición incesante de un sintetizador que cala profundo, sin ser agresivo, logra generar una atmósfera que tensiona entre lo real y lo onírico: “Wake up with somebody near you/and at someone else’s place/You took acid and looked in the mirror/watched the beard crawl around on your face” canta Murphy, posicionándonos espacial y emocionalmente en sus primeras estrofas.

En este ritmo fuertemente electrónico, entre lo alegre y lo angustioso, resuena fuertemente la idea distorsionada del prom dance, la forma simbólica por excelencia de los valores del sueño americano encarnados en la juventud y el porvenir. Hay un fuerte desencanto con el ideal romántico que es efímero, se fuga y se esfuma. Algo similar, con distinto enfoque, se realiza en Twin Peaks, donde la prom-queen Laura Palmer es asesinada y desata toda una serie de acontecimientos que deja entrever la farsa la que resulta la aparente vida idílica del pequeño pueblo. En este sentido, ambas vueltas no son casuales, el contexto histórico los avala: la crisis nunca es solamente económica, atraviesa y escinde al sujeto en su aparente totalidad. Todo arte es, pese a cualquier pretensión, profundamente político.

Acá, sin embargo, no hay juventud. Se trata de una crisis de la mediana edad (“in the morning everything’s clearer/when the sunlight exposes your age”). La canción gira y espirala negativamente alrededor del bajon existencial que produce el sexo vacio de sentido en el sujeto poético, en contraposición a un ideal de amor romántico que anhela pero le resulta imposible encontrar: un american dream (el true love), que sigue ahí presente, pero mutilado, sepultado y fuertemente erosionado. “So you kiss and you clutch but you can’t fight that feeling/That your one true love is just awaiting your big meeting/So you never even asked for names/You just look right through them as if you already came” escuchamos sobre el final, en otra de las frases directas e intensas que podemos encontrar a lo largo del tema, generando un in crescendo de sensibilidad culminante en el coro que le da su nombre a la canción.

En definitiva, en este doble lado-A, LCD Soundsystem vuelve más fuerte que nunca, con una intensidad política y emocional de la re putisima madre (después de todo son ambos reversos de la misma moneda). Si querían buscar la manera de dejarnos manija, claramente la encontraron. 4/5 y a esperar el resto del albúm.