Puntaje
2.5/5Regular

¿Qué puede pasar cuando querés hacer una serie sobre el bullying y sus consecuencias en un contexto como el norteamericano, con todas las hordas de padres súper conservadores que tienen antecedentes como quemar CDs de chicos de pelo largo en los 60? Censura y mucha bajada de línea. Aunque los creadores de la serie prometieron mucho y se metieron con temas jodidos y muy necesarios para ser tratados en una sociedad herida por el acoso, no es tan rebelde como pretende ser. 13 reasons why es mucho ruido y pocas nueces. La serie co-producida por la cantante teen Selena Gómez y Netflix (entre otros) y basada en el libro homónimo de Jay Asher narra la historia de Hannah Baker, una adolescente que se suicida luego de sufrir varias situaciones de acoso. Éstas son narradas en trece cintas de cassete (sí, los ’80 están más vigentes que nunca) que son distribuídas entre los compañeros de escuela de la joven. A medida que transcurren los capítulos los espectadores, posicionados desde la perspectiva de Clay Jensen, vamos develando el misterio.

Si bien la apuesta es grande y necesaria (es sumamente necesario que los temas como el bullying, el cyber-bullying, el abuso sexual y el suicidio sean puestos sobre la mesa para su análisis y urgente erradicación) la historia cae muchas veces en lugares comunes, estereotipos y moralejas al estilo de las fábulas neoclásicas.  Influida por su estructura altamente rígida, le impide profundizar en el conflicto que da pie a la historia. De esta manera, el suicidio no es puesto arriba de la mesa en un lugar de problematización sino que queda reducido a la mera función de anécdota. El protagonista de esta historia es el bullying y sus consecuencias, como si el suicidio adolescente no fuera en sí mismo un problema importante. Aunque temáticamente esto último sí sucede, en la forma de presentar las acciones hay una laguna estructural.

La producción presenta grandes fallas con respecto a la sintaxis de las historias de los diferentes personajes, cada uno analizado en una cinta particular. Es imposible que los mismos 13 adolescentes sufran tantas cosas en una escuela que tiene un mínimo de 600 alumnos, y que el 70% de ese grupo sienta atracción sexual y sentimental por la chica muerta. En relación a las actuaciones, podemos afirmar que se ven deslucidas y apáticas (¡no sacan ni una lágrima!) y el clima es rígido y predecible. Los adultos intentan reiteradas veces acercarse pero, casual y oportunamente para el desarrollo de la historia, fracasan de forma estrepitosa una y otra vez. La fotografía está únicamente para explicarnos que tono frío es igual a presente y tonos cálidos es equivalente a pasado, en una sucesión de flashsbacks que se entremezclan con las acciones del presente. En esta serie, los buenos son más tontos que buenos, los padres, más adolescentes que sus hijos, y las autoridades, incompetentes. Nada funciona bien y todo está estratégicamente ubicado para un desenlace desteñido. Punto a favor: los temas tratados (acoso físico, sexual y psicológico, soledad, deseo de pertenencia, violencia, rumores), reiteramos, son de urgente atención por parte de los habitantes de este planeta, por lo que la serie aparece en un buen momento. Sin embargo, se queda corta a pesar de contar con todo lo necesario para ser una gran obra de provocación y denuncia.

Conclusión: esta serie quiso escalar el Aconcagua y terminó por sacarse una foto en la gruta de los pañuelos de la Sierra de los padres.

  • Si te gustan los dramas adolescentes con mucho quilombo y énfasis en la anécdota, esta es tu serie; pero si te atraen los dramones con mucha complejidad tanto de la historia como de los personajes al estilo GOT o Mad Men, esta serie te va a parecer más chata que una mesa de pin pon.
  • Si sos millennial y ya dejaste atrás la peor época de tu vida, tal vez te sientas identificado.
  • Si sos padre y tenes hijos adolescentes, mirala y si es posible con ellos: para vos es necesaria.
  • Si vas a ser o sos docente, mirala, es un buen recordatorio.
  • Si sos adolescente, mirala, y de ser posible con un adulto. Hablen del tema, es importante.